Elaborado a partir de un artículo de Linh Dinh, publicado en Dissident Voice:
http://dissidentvoice.org/2011/04/mare-mere/#more-31771
Remolinos de plástico,
vertidos de petróleo,
y ahora el vómito de Fukushima
se decanta en sus fauces irradiadas.
—
El agua,
elemento primigenio,
símbolo de pureza y fertilidad,
ahora nos enferma y mata.
—
Pero no hay problema,
consuman lo que quieran:
sushi irradiado
o arroz con cesio.
—
¡Todo está bien!
Voten, sigan votando,
¿qué les preocupa?,
que la rueda siga girando.
—
Siempre estuvimos dispuestos
al asesinato en masa,
a los bombardeos de pueblos y ciudades,
dispuestos a prenderlo todo.
—
Qué si usted sangra por el culo,
o los niños jueguen con plutonio,
lo que necesitamos
es que usted siga moviendo las caderas.
—
Y allá en las profundidades
azotando la matriz agotada,
un millonario sueña con una vida mejor
frente a una foto grasienta y oscura.
—
Nosotros también tenemos un sueño
donde los opulentos caigan en su propia huella,
y todos digamos a una:
“Estamos dirigidos por criminales”
—
Traducción: letritas negras
